¡Aquí tenéis una de las recetas más fáciles de mi última «afección»: las piadinas hechas con el excedente de masa madre!
Desde que me regalaron la masa madre, no hago más que estudiar y buscar recetas, ¡se aprende muchísimo!
Claro, al principio hay que cogerle el truco, saber cuándo hay que refrescarlo, cómo dosificarlo y qué temperaturas y tipo de humedad se necesitan, pero si yo he conseguido que no se muera en tres meses, vosotros también podéis hacerlo, ¡estoy segura!
En fin, os presento la receta que preparo con más frecuencia porque es muy rápida y además se puede congelar para llevarla como tentempié en cualquier ocasión: al trabajo, de excursión o incluso para merendar (mmm, Nutella…).
Para las que sois tan perezosas como yo, también os puede servir de salvavidas esas noches en las que no os apetece cocinar: si no los tenéis en la despensa, pasáis por la tienda a comprar los ingredientes que hay que añadir y ¡para cenar os coméis una buena piadina!






