Esta semana no tenía muy claro qué receta proponer, pero, dado el descenso de las temperaturas, me he decantado por las galletas blanditas de cacao.
Lo sé, «¿ESTÁS LOCA? ¿Encender el horno en verano?», diréis vosotros. Pero pensadlo bien: los preparamos por la noche, encendemos el horno durante apenas 30 minutos y luego nos damos una ducha estupenda y refrescante, ¿qué hay de malo en ello? Da más satisfacción salir de la ducha tan refrescado así… ¿no?? :D