Nutella lanza sus nuevos tarros, ¿qué queréis que haga? ¿Quedarme mirando, acaso? ¡A-B-S-O-L-U-T-A-M-E-N-T-E que no! ¡Ajá! ¡NO, NO!
¡Aquí tenéis la nueva receta del rollito de Nutella! ¡Una receta para una merienda de lo más deliciosa!
Si no os gusta la Nutella pero aún así os apetece un rollito, probad mi rollito de moras ;).
No perdamos tiempo y pongámonos manos a la obra.
Tal y como os prometí, os propongo la versión más crujiente de la receta más famosa de mi pequeño blog: la de los «coccoretti del beglio duri» (podéis encontrar la versión blanda y más clásica haciendo clic aquí).
Al igual que en la receta anterior, los ingredientes son muy pocos y la preparación, ¡aún más fácil!
Esta semana no tenía muy claro qué receta proponer, pero, dado el descenso de las temperaturas, me he decantado por las galletas blanditas de cacao.
Lo sé, «¿ESTÁS LOCA? ¿Encender el horno en verano?», diréis vosotros. Pero pensadlo bien: los preparamos por la noche, encendemos el horno durante apenas 30 minutos y luego nos damos una ducha estupenda y refrescante, ¿qué hay de malo en ello? Da más satisfacción salir de la ducha tan refrescado así… ¿no?? :D
¡Hola a todos! Hoy he querido preparar las ciambelline tostadas porque las probé con el té de la tarde este fin de semana y ¡fue amor a primera vista! Y cuando descubrí que la receta es muy sencilla y que, en total, se tarda 20 minutos (si se es rápido y se cuenta con un ayudante), ¡no pude resistirme! ¡Tenía que prepararlos y compartir el resultado con vosotros!
Como decía, son perfectos para acompañar el té (aunque hay que tener un poco de autocontrol…, lo admito), pero también están muy ricos solos y, salvo el horno, ¡se puede hacer TODO a mano!
Además, le he puesto un nombre que, en mi opinión, es fantástico: ¡I Ciambiscotti!